Nosotros
Desde 1975
Doña Rosa Ibar, mujer viuda y emprendedora, atendió su primer matrimonio en 1975, recomendada por su extraordinaria habilidad en la cocina, nutrida por un extenso recetario familiar.
Así nació lo que hoy es la empresa de banquetería más antigua de Chile en funcionamiento. Un proyecto familiar que comenzó con una receta y, con el tiempo, se convirtió en referente para matrimonios, fiestas y eventos corporativos en todo el país.
Desde entonces, inspirados por nuestra fundadora, madre, tía, abuela y amiga, trabajamos cada día para entregar un servicio íntegro y de reconocida calidad, para que cada celebración se convierta en uno de los mejores recuerdos de nuestros clientes y sus invitados. Tenemos la fortuna de ser una empresa familiar que trabaja creando momentos felices.
En esa labor hemos tenido la posibilidad de servir en la primera Teletón, el Simposio de DDHH de 1978, atendimos a todos los presidentes desde que estamos en funcionamiento, y trabajamos con las empresas más grandes del país. El equipo que hace posible todo eso lleva años perfeccionando cada detalle: desde la cocina hasta el salón, pasando por la coordinación y el servicio en mesa. Gente con oficio, que sabe lo que significa estar presente en un día importante.
Pero lo que más nos enorgullece es que durante estos 50 años miles de parejas nos han confiado su gran día. Cada matrimonio es distinto y cada uno tiene algo que lo hace único: las risas, la música, los sabores, los pequeños detalles que solo los protagonistas notan. Nosotros trabajamos para que todo eso salga bien, y para que cuando lo recuerden, valga la pena recordarlo.
Cinco décadas nos enseñaron a escuchar. Y lo que escuchamos hoy es distinto a lo de antes: nuevos formatos, nuevas cocinas, nuevas formas de celebrar. Eso también somos nosotros.
Parte de nuestro equipo